Espiritualidad

Educa a tus hijos para el mundo y la Gloria Decálogo de la autoridad paterna

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Educa a tus hijos para el mundo y la Gloria
Decálogo de la autoridad paterna

Por Pbro. Luis Alfonso Márquez

I Un programa en la formación de los hijos.
➢ Cualquier empresa elige por su misma naturaleza un programa.
➢ Es un proyecto bien determinado, un fin al que se quiere llegar y los medios adecuados para lograrlo.
➢ ¿En qué consiste un programa completo de formación moral?
¿Consiste en que mi hija me quiera, que mi muchacho sea trabajador?.
➢ Programa falso.- es el que impone el vicio en lugar de la virtud, la avaricia como programa de una educación. Se induce al niño al trabajo, se lo endurece para las privaciones, se lo habitúa al sufrimiento, con la única finalidad de hacerse rico. Otro ejemplo: la ambición, la mujer bonita.
➢ Programa verdadero: La ley de Dios. Poner al niño en el camino de la eternidad bienaventurada, es el programa por excelencia de educación en lo sustancial.
1º ley natural
2º ley sobrenatural
Primero la suma de todos los deberes que son revelados al hombre por la recta razón. Las madres de familia son infatigables preceptores de la ley natural. Los niños van adquiriendo: el discernimiento entre el bien y el mal.

¿Es posible adaptar la ley natural a un programa? Sí, pues todo lo que es materia de las cuatro virtudes (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) y las que son anexas, abarcará nuestro programa.

➢ Evitar la omisión y la abdicación.
Los papás son mandatarios de la ley divina no legisladores “dejo que sea glotón, lo que me mortifica es su flojedad, sus mentiras”.

MEDIOS:
1º Una sólida instrucción moral. Enseñar ya la ley moral y moldear según sus preceptos las costumbres del niño.
2º Examen sobre sí mismo y el examen de su propia conducta. No entristecernos al ver los defectos, pero esta humillación hará que busquemos con alegría los éxitos de una acertada reforma.
3º Preguntar al prójimo. El ojo del compadre, amigo, notará lo que nuestra propia vista no alcanza por la costumbre de verlo siempre.
4º ¡Leer! Para tener un caudal de ideas. Las vidas de los santos no son inalcanzables. Es necesario apuntar mas alto para dar en el blanco.

Segunda parte del programa: La ley Sobrenatural.
Se presenta una doble situación: como hombres se nos ha mandado obrar en conformidad con la rectitud de nuestra razón. Como hijos de Dios se nos ha dado la orden muy dulce, muy agradable y noble de amar a Dios como un padre, y a nuestros semejantes como hermanos, hijos de nuestro Padre celestial, como nosotros.

¿Los papás, les gustaría tener que dar dos educaciones, según dos leyes diferentes?
Continuarán repitiendo las formulas conocidas: Se debe…es necesario…es razonable…conviene…”
Pero agregarán: “hagan esto por amor a Dios”. Expresión del amor a los padres, a Dios, en los hechos, en las obras, la caridad manda a todas las demás virtudes.
DOS DEFECTOS:
1º El olvido de la ley de Dios. Muchos padres se limitan a la ley natural, inculcan al niño virtudes puramente humanas, urbanidad.
2º Esterilidad del amor filial. El amor sin las obras.
Medios:
-Recordar al niño el deber de amor filial a Dios.
-La práctica personal. El hará lo que ve hacer.

II LAS ORDENES.
Que tus órdenes sean sobrias, claras y afectuosas. Después del fondo, la forma.
Sobrias en el número; claras en la expresión; afectuosas en el tono.

SOBRIAS.- Los inconvenientes en la intemperancia de la autoridad paterna:
-el cansancio de la obediencia en el subordinado; el fastidio de una práctica de la que está saturado.
-La rebeldía.
-El desaliento de una buena voluntad, abrumada por la cantidad de prescripciones. Ejemplo, recuerda bien las seis recomendaciones que te diré: no debes hacer esto; no debes ir allí; no debes usar tal lenguaje; no debes adoptar tal postura; no debes de come de esta manera; no debes adoptar tal andar en el caminar.
-El desprecio por la autoridad.
El niño es distraído, es mas juicioso de lo que parece, es revoltoso, es alegre.

CLARAS.- Este es el problema: Se habla antes de haber reflexionado. Solución: Conoce lo que quieres decir o lo que quieres que se haga.
Cuando hay que mandar, es absolutamente indispensable expresar su voluntad en términos claros que no se presenten a errores de interpretación.
Evitar las generalidades, ir al punto y hay que corregir o que queremos que aprendan “tu urbanidad deja que desear”, el lenguaje exige control”…
AFECTUOSAS.- Es inmenso el imperio del corazón sobre la fría facultad de la voluntad racional. Busca su conquista y encontrarás un poderoso aliado. Descuida el corazón de tu hijo, ponte en contra y habrás adquirido un peligroso enemigo.

Al ordenar con dureza, en forma ruda y grosera, estemos seguros del fracaso.
Efecto: violencia, silencio, resentimiento.
Afabilidad: seamos compasivos con los pequeños. En razón de su debilidad, envolvamos con sonrisas nuestra misericordia.

III. NI RUEGOS, NI TRANSACCIONES, NI CAPITULACIONES.
-EL RUEGO. Se dirige a un superior o aun general. Rogando al niño que obedezca le hacen un gran mal. Falseas su espíritu, desorientas su pensamiento, tuerces su mentalidad. Tratando en la misma forma que aun superior o aun igual le creas una situación ficticia se imaginará que es tu superior o igual.

-LA TRANSACCIÓN. Es un comercio. La madre ofrece tal precio, el niño acepta o rehúsa; pide más o exige otra cosa a cambio. La virtud es el objeto del tráfico. ¡Recompensa la virtud, no la vendas!
Regla: reserva tu libertad para recompensar, cómo, quieras, cuando quieras y en la medida que quieras.
La recompensa no es un salario establecido, es una asignación libre.

-NI CAPITULACIONES. Un poder que se sabe dispuesto a retirar sus órdenes, siempre que se le insista o se le intimide, que se lo gane con promesas o se la fatigue con importunidades, ha firmado su decadencia. La flexibilidad, la discusión, la zalamería, la violencia, la semicapitulación.
La doble condición del mando: reflexión y calma (cerebro y corazón).

IV. QUE LA DIRECCIÓN SEA INSTRUCTIVA
El hombre no es una maquina par que se le ponga en marcha ni un animal para que se le adiestre; es un ser dotado de inteligencia y libre voluntad. Hace lo que le parece bien. Piensa, quiere, realiza.
Instruir no es parlamentar.
¿Cómo instruir sin discusiones cuando se manda? Distingo dos tiempos:
1.- el tiempo mismo de la orden. En el momento de mandar, ordena sin otro justificativo que tu orden, sin otras aclaraciones sino las que sean necesarias para que se ejecute lo mandado.
2.-el tiempo después de la orden dada. Ha llegado la hora de instruir al neófito.
Enseñemos a razonar sus actos para juzgar la convivencia, la necesidad, la belleza de las obligaciones que le mandas.

La iniciativa es una práctica de la libertad que consiste en determinarse a ser uno mismo su propio jefe. Eso no es independencia. “criamos a los hijos para que se gobiernen a sí mismos, no para que sean gobernados toda la vida”.

V. NO OLVIDES LAS SANCIONES.
¿No hay sanciones?… no existe la autoridad. Es cañonazo sin la bala.
“Tengo el poder de ordenarte pero no el de hacerte obedecer”.
La recompensa es una sanción tanto como el castigo.
La autoridad paterna dispone de un triple principio de fuerza coactiva:
1º El castigo que asusta al niño.
2º La recompensa que lo seduce.
3º La ternura que lo conquista.

CASTIGO. Las condiciones de la recompensa.
¿Cómo remunerar el esfuerzo sin pagarlo?
¿Cómo gratificar la virtud sin asalariarla? Libertad. Recompensa al niño, solo si lo deseas, cuándo y cómo quieras.

-No te comprometas a recompensar a un niño por cada sacrificio.
-Si lo prometiste, en ese caso cumple en el memento que te convenga.
-Que el premio de la recompensa quede enteramente a tu elección.

TERNURA. El divino maestro podría decirnos: “Si me sois fieles, os lo pagaré”.
Ha preferido decirnos: observad mis mandamientos, os amaré”
Tres categorías de padres: benignos, feroces, firmes.

VI. DISCIPLINA AL NIÑO QUE NACE.
Tiene una triple ventaja: 1º pone en marcha la educación, 2º ahorra fuerzas físicas, 3º suprime luchas inútiles para el niño.

0-2 años Adiestramiento. La madre imponía su propia voluntad, ahora que goza de sus facultades superiores, la madre asocia al niño a sus proyectos le hace consentir a sus deseos, lo anima con motivos que le inspiran a ella misma.

Hasta la edad de 3 años, han visto al “bebé” fácil, tranquilo, dócil. Pero ahora el pequeño ángel se transforma en pequeño demonio. Voluntarioso poco sumiso, agitado, impaciente, violento….
La concupiscencia original se apega a diferentes bienes, según la nueva situación del hijo de Adán.
¿Dónde está la gracia de su bautismo? Ahí pero en semilla.

El doble empuje de la mala naturaleza en el transcurso de la infancia.

VII. Que el entendimiento reine en vosotros.
La unión hace la fuerza. Esto se verifica más que nada en el hogar.
Tipos: 1º entendimiento. 2º no entendimiento. 3º contra entendimiento.

1º Papá y mamá no son sino uno. Pensamientos, sentimientos, acción, son idénticos entre ellos.
El niño siente esa armonía. Imposible oponérseles o hablar uno en contra del otro. Lo que piensa mamá, es lo que dice papá, lo que papá quiere mamá también. La mujer ejerce el papel de bondad que estará sostenida por la energía de su esposo.

2º El padre se abstiene en educar a su hijo. No contradice a su esposa, la abandona a sí misma. El padre debe mandar y sostener lo mandado.

3º Llega a ser un caos, confusión desorden, pleitos, guerra… un infierno. La mamá prohíbe, el padre accede. El padre ordena, la madre anula. El no quiere mas que severidad, ella practica la indulgencia, uno condena, el otro perdona.
Ha triunfado en muchos hogares la formula que nace desde Adán y Eva: “la subordinación de la esposa al marido” por el repetido esfuerzo que hace la mujer y el abandono de su deber (de parte del hombre).
Una causa de malentendidos es la falta de conocimiento en la educación.
1º LOS HABITOS que inculcarán al niño.
2º LAS FACULTADES que hay que desarrollar en él
3º LOS PROCEDIMIENTOS que pondrán en práctica.

Teoría racional de educación en la infancia:
Educación: Es la formación de los hábitos morales del niño.
Hábitos-niño-formación

La formación se divide:
I enseñanza – prudencia: inteligencia
Ii Orden – justicia: voluntad
III Moderación- templanza: Apetito concupiscible
IV Estímulo – Fortaleza: Apetito irascible
I Enseñanza
ii La práctica de las órdenes
iii Facultad de gozar, moderación de placer.
Iv Facultad de energía sensible. Estimulo

Sigamos esta línea de conducta y lograremos ser a la vez lógicos, claros y completos. Está fundada en la naturaleza humana que no variará nunca, como también sobre la moral, que es inmutable.

VIII IMPONERNOS POR EL EJEMPLO

Hasta aquí hemos estudiado la acción del oído sobre el alma: que las órdenes sean claras… dirección instructiva…evita ruegos… todo esto se refería a la conquista del alma infantil por la vía auditiva.

Ahora consideremos lo que nos dará la victoria: la vista. Si el niño logra percibir en tu conducta la aplicación de lo que ha escuchado, entonces lo conquistarás. Pero si descubre lo contrario, éstas derrotado.

➢ La influencia moral del sentido de la vista sobre la inteligencia.

El niño contempla con sus ojos (la dama, el pobre) La escena se pinta en su retina. Esa imagen externa se dibuja en trazos más nítidos sobre su imaginación, que es el sentido interno que recibe la imagen. La impresión de ver en acción una buena obra será mucho más emotiva y profunda que si le narras el hecho en tu casa.

➢ La influencia moral de la vista sobre la voluntad humana.

Copiamos instintivamente a quienes frecuentamos. Cambiamos pensamientos, sentimientos, adoptamos costumbres… vemos y hacemos. Estamos bajo la ley de la imitación. Los ojos nos guían más que los oídos.

Los maravillosos efectos del ejemplo de los padres y madres. Existen matrimonios donde no tienen un plan, un programa de educación su procedimiento se reduce al ejemplo.
Los padres posan, sin darse cuenta, permanentemente delante de sus hijos poniendo enfrente de sus ojos la virtud al rojo vivo.
La atmósfera de un hogar profundamente cristiano, en el que reina la virtud, la delicadeza de procedimientos, la urbanidad, la distinción… penetra en todas las partes del espíritu, del corazón y de las costumbres exteriores del niño. Todo esto logra el ejemplo.

San Francisco de Sales: Estimo más una onza de éste (ejemplo) que 100 libras de aquella (palabra).
Aristóteles Entre todos los animales, el más imitador es el hombre.
Amyot: Los ejemplos no solamente nos enseñan lo que hay de bueno en las cosas, sino nos inculcan el deseo de querer imitarlos.

➢ El mal ejemplo.-La acción contradice a la palabra. Es la formación en el mundo de las malas costumbres. El ojo contra el oído. Predicas la virtud, pero practicas el vicio ¿qué conclusión sacará el niño?
Un padre inconsecuente. Una madre en contradicción consigo mismo.

El análisis del mal ejemplo. Analicemos el pensamiento del niño, que es el testigo de semejante contradicción.

O papá no cree. Si creyera que el trabajo es una obligación, trabajaría.
O papá no quiere. Cree pero la ociosidad tiene más satisfacciones.
O papá no puede. Cree, quiere, pero es tan pesado, no tiene fuerzas…

A esto se llama escándalo: piedra de tropiezo. El mal ejemplo de los padres hace caer al niño en pecado y de mal ejemplo en mal ejemplo cae en el mal hábito.

La gravedad del escándalo en la infancia.
Mt. 18,6: aquel que escandalizara… mas le valiera… No vale para los niños, el consejo que se dá a los grandes que sufren un escándalo: desviad vuestro 1.espíritu, 2.corazón, 3.pasos.

1. Piensa en la virtud contraria. Qué va saber el niño?
2. Rechazamos la mal influencia cubierta con piel de oveja. El niño no.
3. Nos vamos a otro lugar. Nos alejamos de las ocasiones. El niño irá.

➢ El mal ejemplo inevitable. Siempre habrá un mal ejemplo por pequeño que sea, como habrá siempre transmisión de debilidades para su cuerpo. Reduce en mucho error de los padres. Son faltas que se cometen por flaqueza. Nos son escándalo, ni obstáculo para la educación, ni para la autoridad paterna.
➢ El mal ejemplo evitable. La falta habitual. El niño, testigo de tus esfuerzos se encontrará curado a medias del mal producido por tu mal ejemplo. El rechazo de tus defectos, hechos sin tregua, es la mas educativa de todas las lecciones que puedes dar.

IX. HAZTE RESPETAR.

El respeto se debe a los padres a título de representantes de Dios.
Es un homenaje debido al mérito. No es una simple estima.
Se debe el máximo respeto a la autoridad. Cuando me encuentro en presencia de mi jefe, Dios recibe mi homenaje en la persona de su representante. Rom.13,1,: toda autoridad viene de Dios.

Los padres son representantes de Dios. Representante es el mandatario de dar valor a las ideas, a los sentimientos y a las empresas del mandante. (Dios).

Por desgracia son numerosos los padres para los cuales, el bienestar de la vida presente es el último fin de sus hijos.
Subordinemos el amor natural al amor sobrenatural. No sacrifiquemos jamás los intereses eternos del niño a sus intereses temporales. San Luis IX de Francia: hijo, cuando naciste fuiste hijo mío y cuando te bautizamos empezaste a ser hijo de Dios.

X. ¡PACIENCIA! El porvenir es tuyo padre de familia.
Cien veces le dicen al niño: obedece,, no te encapriches, deja los resentimientos… Uno se desanima con tanta desobediencia.

La primera educación tiene como cualidad propia la infalibilidad y la perpetuidad. Se transmite al niño lo que va a conservar toda su vida.
Quitar a la madre de familia su fe, sería suprimir la fe en el país.

No tomemos al niño como adulto:
1º su inteligencia va despertando. Hay que repetirle 100 veces lo mismo, la nuestra tiene la fuerza de una inteligencia de 40 años.

2º Su conciencia es tan débil que busca la mentira para protegerse. Todavía no está radicado en su espíritu como en nosotros.
3º Nos impacienta sus distracciones. En un segundo tiene mil imaginaciones.

PELIGROS
La televisión excesiva.
El Internet sin supervisión
El noviazgo prematuro
La droga en las escuelas

AYUDAS
Retiros
Grupo de jóvenes
Sacramentos
Buenas lecturas
Buenas compañías
Acercamiento con los papás.

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