Emociones

LA IMPORTANCIA DEL VINCULO ENTRE EL TERAPEUTA Y EL PACIENTE

Por Paulina Marquez 

La relación terapéutica es fundamental en el tratamiento psicoterapéutico ya que es de la que depende que el paciente pueda iniciar su tratamiento adecuado. De acuerdo con Waldinger “muchos aspectos de las patologías de los pacientes se expresan en su forma de relacionarse con el psicólogo. De hecho, la relación terapéutica paciente terapeuta funciona como herramienta diagnóstica y también como herramienta de curación”.

El paciente no sólo se cura porque se da cuenta de cosas, sino porque entre él y su terapeuta suceden cosas que le permiten descubrirse de otra manera, desprenderse de viejos miedos, explorar con seguridad aspectos de su vida que antes eran vividos como muy peligrosos y dolorosos. En este sentido, los procesos de curación más potentes en psicoterapia no se dan en el terreno del lenguaje puramente abstracto, sino también a través de la relación terapéutica.

Algunos aspectos que benefician esa relación terapéutica, además de la calidez, personalidad del terapeuta y el rapport que establezca, es la disposición de los muebles y el ambiente que genere su consultorio. Se recomiendan colores cálidos, tranquilizantes y vitalizantes, así mismo en cuanto a la utilería no se aconseja tenerlas a la vista dado que esto puede provocar fugas de atención en el paciente.

Referente al uso de sillas, sillones y escritorios hay quienes recomiendan que no se incluya el uso del escritorio dentro del consultorio y si es necesario tenerlo dentro que éste no se use cuando se inicia el proceso terapéutico o bien, se elija cierta posición en la que el escritorio no marque la distancia entre el paciente y el terapeuta. Lo anterior responde a que psicológicamente tener algo que se coloque entre el paciente y el terapeuta (llámese mesa, escritorio o cualquier otro mueble) provoca cierto distanciamiento que puede afectar en la relación terapéutica provocando una sensación de lejanía y frialdad por parte del terapeuta.

En cuanto al uso de sillas o sillones, mucho se ha discutido al respecto. Dependiendo del enfoque psicoterapéutico que se utilice serán las recomendaciones. Así tenemos que en la psicoterapia gestalt se emplea el tapete y cojines trabajando todo sobre el suelo; en el psicoanálisis es de preferencia el diván o un sillón que sea cómodo; habrá otros enfoques más estructurados que requerirán de sillas con las que manejan una mayor rigidez en la terapia.

En resumen, si lo que se desea es crear una adecuada relación terapéutica no solo basta con cuidar cómo se dirige el terapeuta hacia el paciente sino el ambiente que ha creado en su consultorio para generar un sentido de calidez y confianza que permitan que el paciente tome el valor que necesita para enfrentar sus peores miedos.

marzo

Paulina Márquez

www.paulinamarquez.com
Psicología Clínica y Tanatología

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