Finanzas

¿Cuál es la tuya? Conoce los tipos de personalidad financiera que existen

Fotografía de Pixabay.

Ahorrar puede ser una tarea más complicada para unos que para otros, pues es un proceso al cual hay que habituarse y sobre todo, encontrar el método que se ajuste a sus capacidades económicas; además, la actitud y percepciones individuales tienen peso en la forma en la que cada individuo guarda su dinero.

Para ayudarte a administrarte de mejor manera, puede servir identificar cuál es tu personalidad financiera. Este término fue explicado por Ken Honda, reconocido maestro japonés de finanzas, quien aplica la psicología en situaciones que afectan abstracciones, como el dinero.

A continuación te detallamos cuáles son esos tipos de personalidad financiera:

  • Ahorrador compulsivo

Suelen guardar el dinero sin parar y en ocasiones no tienen un objetivo claro en mente. Asocian el ahorro del dinero como una protección, pues es la única forma de sentirse seguros.

Constantemente consultan cuáles son los mejores métodos de ahorro e incluso su círculo cercano puede preguntarle algunos consejos para guardar dinero sabiamente.

  • Gastador compulsivo

Se caracterizan por usar el dinero en cosas que no necesitan. Estas compras pueden ser una solución inmediata para momentos de estrés emocional, pues lo consideran una recompensa inmediata.

Es normal que tengan una personalidad extrovertida y la representen invitando a sus amigos algo como comida, bebida o patrocinar festejos que no tengan un motivo aparente.

  • Generador compulsivo

Aunque puede sonar positivo, esta persona relaciona la felicidad a ganar más y tener más dinero, sin considerar otros objetivos además de este. Su tiempo, energía mental y física estarán siempre invertidas a buscar nuevas maneras de generar ingresos.

Pueden sentirse más satisfechos al recibir la aprobación y elogios externos respecto al éxito financiero que están teniendo.

  • Indiferente económico

Le dan poca importancia al dinero, incluso cuando piensan en ello prefieren ignorarlo. Ante esta situación, muchas veces pueden argumentar que el dinero es malo; también pueden ser las personas que consideran que este es un tema no debería influir en las decisiones más importantes de la vida.

  • Persona preocupada

A estos ahorradores no les importa cuánto dinero tengan, siempre se preocupan por la posibilidad de perderlo en cualquier momento; tampoco confían en sus habilidades para conseguir la libertad financiera.

Usualmente invierten mucha energía mental en pensar en la idea de perder el dinero y los escenarios que lo llevarían a ello. Aunque consideren que tienen bastante dinero, nunca les parecerá suficiente ante el temor de quedarse con nada.

Con información de Mi Bolsillo.

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