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San Luis Río Colorado, en Sonora, líder nacional en producción de dátil

Fotografía del CIAD.

La palmera datilera (Phoenix dactylifera L.) tiene su origen en Mesopotamia, y es un importante cultivo frutal en regiones áridas y semiáridas de Oriente Medio, sur de Asia, norte de África y América Central.

Países de dichas zonas son los principales productores y exportadores de dátiles y sus productos de valor añadido.

En el caso de México, la producción nacional se concentra en los estados de Baja California, Baja California Sur, Sonora y Coahuila.

San Luis Río Colorado, en Sonora, es líder en esta cosecha, con una superficie de mil 620 hectáreas con palma datilera, seguido de Mexicali, Baja California, con mil 438 hectáreas establecidas.

Las condiciones ideales de clima y suelo han permitido su apropiado crecimiento y cultivo, ubicando al dátil como una fuente de ingresos para la población local, lo que representa una opción económicamente potencial.

Generalmente, los dátiles tienen forma oblonga, ovalada o redondeada, con una longitud media de 1.8 a 11 centímetros, ancho de 0.8 a más de tres centímetros y un peso de dos a 60 gramos por fruto. Se estima que, en promedio, los mexicanos consumen 80 gramos por año.

Además del consumo directo, los dátiles también se utilizan como endulzante y aromatizante en productos lácteos, así como en postre. Deshidratados suelen tener una vida útil más larga, sin embargo, su valor nutricional suele ser inferior al de los frescos.

Predominan los carbohidratos, incluidos los azúcares solubles como glucosa y fructosa, lo que los hace una importante fuente de energía, además de fibra dietética, con bajos niveles de lípidos y proteínas.

También contienen minerales como magnesio y potasio, que contribuyen a la disminución de la presión arterial y al mejoramiento de la función cardiaca.

Además, poseen calcio, selenio, manganeso, zinc y hierro, así como vitaminas del complejo B, principalmente B6 (piridoxina), que funciona para la producción de glóbulos rojos y neurotransmisores, y B3 (niacina), que ayuda a transformar los nutrientes en energía, lo cual contribuye a la regeneración del ADN y protege la integridad celular.

Los esteroles, fitoestrógenos, compuestos fenólicos, carotenoides y β-glucanos del dátil han demostrado potencial antioxidante, antimicrobiano, antiinflamatorio, hepatoprotector, gastroprotector, anticancerígeno e inmunoestimulador.

Cabe mencionar las propiedades físicas y nutricionales y el contenido de sustancias bioactivas, así como los beneficios a la salud de los dátiles dependen de la variedad, la fase de recolección y el tratamiento aplicado para sus distintas preparaciones de consumo.

Con información del CIAD.

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