Salud

La “jarra del buen beber”: Cuidar lo que tomamos y evitar excesos en productos nocivos para la salud

Fotografía de Freepik.

A través de la orina, sudoración y respiración, nuestro organismo pierde entre 2 y 25 litros diarios de agua, en promedio.

Esta agua también contiene sodio, potasio, calcio, flúor y otros electrolitos que transportan los nutrientes a los órganos y tejidos, de ahí la importancia de permanecer hidratado.

Es importante buscar un equilibrio de las bebidas que ingerimos en el día y evitar excesos que pongan en riesgo nuestra salud. Nos referimos a que si buscas calmar tu sed por medio de bebidas con alto contenido de azúcares como jugos, refrescos, aguas saborizadas, etc. puedes estar en riesgo de padecer sobrepeso, obesidad y por ende, enfermedades del corazón y diabetes, entre otras.

En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud afirma que las calorías aportadas por las bebidas azucaradas tienen poco valor nutricional y pueden no proporcionar la misma sensación de saciedad; como resultado, aumentan el consumo total de energía y provocan el aumento de peso.

La recomendación es que nos apeguemos a las cantidades líquidas sugeridas en el diagrama, presentado por la Revista del Consumidor en su edición de mayo, que nos dice que si bien la mejor opción es el agua natural, puedes ingerir otro tipo de bebidas con moderación y cuidando las cantidades diarias, sobre todo si contienen azúcar.

Hidratación saludable: Para tener una mejor idea del consumo de bebidas y su porción recomendada diaria, la Secretaría de Salud nos presenta la “Jarra del Buen Beber” para una correcta hidratación.

Con información de la Revista del Consumidor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recomendaciones:

  • La cantidad de agua que debes tomar dependerá de factores ambientales, energéticos y fisiológicos. Lleva un equilibrio entre tu ingesta y pérdida de agua.
  • Evita la sensación de sed bebiendo líquidos a lo largo del día. Si esta aparece, es probable que haya cierto grado de deshidratación en el organismo.
  • Consume alimentos ricos en agua, como frutas, verduras, caldos y sopas.
  • Tampoco es recomendable beber agua en exceso, pues puedes sufrir de una intoxicación hídrica.
  • Cuida la ingesta de líquidos en niños y personas mayores, aun cuando no manifiesten sensación de sed.
  • Para conocer las necesidades específicas de agua de cada persona, en función de su edad, sexo, actividad física, condiciones fisiológicas especiales, etc., es recomendable que acudas con un profesional de la salud.

Con información de la Revista del Consumidor.

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